Silencio, me impacta la cantidad de gritos mudos que se
pronuncian cuando aparece, me sorprende la lluvia de lágrimas que cae cuando el
silencio llega. El aire se puede poner pesado, tal punto que casi no se puede
respirar, las miradas se congelan, el humo deja de moverse, todo se vuelve tan
sutil que cualquier cosa puede romper ese gran silencio, pero nadie ni nada
tiene el valor de hacerlo, nada.
El silencio, después de un beso, después de una caricia, después
de un lamento, de un estruendo, de un suspiro; silencio, antes de vivir, y por
supuesto, quiero silencio después de morir.