sábado, 1 de junio de 2013

Silencio.

Silencio, me impacta la cantidad de gritos mudos que se pronuncian cuando aparece, me sorprende la lluvia de lágrimas que cae cuando el silencio llega. El aire se puede poner pesado, tal punto que casi no se puede respirar, las miradas se congelan, el humo deja de moverse, todo se vuelve tan sutil que cualquier cosa puede romper ese gran silencio, pero nadie ni nada tiene el valor de hacerlo, nada.


El silencio, después de un beso, después de una caricia, después de un lamento, de un estruendo, de un suspiro; silencio, antes de vivir, y por supuesto, quiero silencio después de morir.

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