lunes, 29 de abril de 2013

Vida sobre ideal.


Ya no se sabe si vale más una vida que un ideal.
Ya no se sabe si es posible curar todo el dolor que se ha causado la
dicha Humanidad a sí misma.
Ya no se sabe si el término Humanidad es aplicable a esto que supuestamente somos.
Ya no basta con llorar y reprimir ira al ver todo lo que pasa,
Ya no sé si la vida es tan valorada como debería,
Ya no sé si Merezco cada respiro sabiendo que cada vez que inhalo otra
Persona tiene su último suspiro.
Ya no sé si comer, si cada vez que muerdo mi comida otro muerde la muerte
Ya no sé si vestirme, sabiendo que otro perece el frío
Ya no se llorar si otros no pueden.
Ya no sé si amar si otros está destinados a ser olvidados.
Ya no sé si caminar si otros pierden sus piernas en una guerra,
Ya no sé si mirarme en el espejo, si otros ya no pueden ver.
Ya no sé dónde está la supuesta igualdad y justicia por la que tanto luchó y sueño.
Ya no sé dónde mirar primero si donde veo consigo miseria.
Ya no sé a dónde pisar si a donde vaya consigo dolor.
Pero si algo que sí sé, es que voy a luchar y caeré luchando.
Para cambiar, para mejorar, para poder comer, reír, caminar, amar,
mirar, opinar, vivir, sea algo que en verdad todos hagamos y
disfrutemos. Luchó, por el ideal de vivir.

Favorita


Tiene la habilidad de acelerar mis días, convirtiendo el nocivo swing que disfruto tanto, en una samba que me cansa muy rápido. La adrenalina es algo común al hablar con ella, no sé si es más emocionante estar cerca del peligro mientras patino o cuando estoy con ella.

Besarle es como besar la muerte, me recuerda a las canciones, ella es agradable de escuchar, interesante de entender y fascinante para tocar. Solo puedo decir que es mi canción favorita, pero como toda favorita, es caprichosa y poco tiende a durar y poco la quiero ver para no aburrir su magia.

Entre todas las canciones, la que más me atrapa es ella con su melodía de voz, sus cambios de tempo con su humor, lo que expresa con las letras de su movimiento y lo que transmite con lo que piensa al tocarla.

sábado, 20 de abril de 2013

Es lo que quiero.


Yo quiero que mi gente tenga sentido de propiedad, que no vendan su culo por unos ojos azules, ni por un habano. Quiero que los niños de mi tierra señalen el cielo cuando les pregunten: ¿Qué tan grandes son? que los jóvenes sepan lo que vivieron sus padres, que tengan sus propios ideales, sin que estos les impidan valorar la vida propia y ajena.

Quiero que mi bandera hondee libre en mi tierra y en otras, quiero que mi gente se aprecie y tolere sin importar su color de piel o partido. Quiero que en las escuelas compitan para ver quién es más feliz haciendo lo que les gusta, en vez, de competir para ver quien roba más.

Quiero que los jóvenes no salgan con la esperanza muerta de las universidades y piensen en largarse apenas reciban su título, quiero que los guardias se deban primero al pueblo no a un gobierno o política.
Quiero que las clases bajas sean respetadas, pero que sean educadas para superarse a sí mismas no para destruir a quienes tienen la dicha de vivir mejor. Quiero que mi gente, mis símbolos, mi moneda sea ejemplo a seguir en otras partes.

Quiero que mi país ayude a otros sin olvidarse de sí mismo, unidad y libertad es lo que quiero.

jueves, 18 de abril de 2013

Cosas que se ven y se sienten en mis calles.


Entonces vi que todo era real, que las calles gritaban libertad, voluntad popular, gloria, ideales, verdades, todo a un mismo son y tempo, el malestar se sentía, veía y olía en las calles. Los cauchos quemados, la gente gritando en coro lo que querían, la decisión irrefutable del pueblo, la fortuna de los gobernantes se somete a él. El pueblo decide quien sube quien baja, cuando y donde.

Es lo que se grita en las calles, no en los tribunales, ya las formalidades no tienen sentido en este tipo de modalidades, la gente grita en coro y dicta lo que los gobernantes tienen que hacer y La historia se encarga de escribir, como tiene que ser, la voluntad social, por el bien y satisfacción social.

Puedes oler y sentir lo que quieren las personas, el miedo a la autoridad se pierde, y la incertidumbre de lo que el pueblo es capaz se empieza asomar. Me pregunto: ¿Estamos preparados para afrontar las consecuencias de lo que significa un pueblo molesto? Miro a mi lado veo las casas con las familias fuera de ellas, exigiendo lo que les corresponde, veo a los jóvenes junto a los más viejos agarrados de la mano gritando lo que les corresponde, veo a los niños con sus madres apoyando esto que se vive, levanto mi mirada y ahí esta ella. Hondeando con tanta libertad y belleza, mi bandera, la bandera de mi pueblo, mi pueblo molesto, mi pueblo consiente, mi pueblo decidido, mi pueblo siempre libre: Venezuela. 

Pequeñas y eternas frustraciones, niños de guerra y hampa.

Una lenta y suave melodía pasaba por sus ojos ese día, ojos que parecían negros de lo dilatados. Una lagrima que se mezclaba con la lluvia aquel día, ese dichoso día en el que esa personita vio como se caía su titan.

Como su camino ya se le iba una luz más, como el personaje de sus aventuras caía y se iba, como ya no podía lanzarse y ser abrazado, como ya se sentía poco amado, como una nota grave de un piano sonó y esa personita se desplomo. Como el disparo que le quito a su titan, su papá, un silencio eterno de segundos, un dolor constante y andante, un recuerdo constante, una frustración ahogante.