Yo quiero que mi gente tenga sentido de propiedad, que no
vendan su culo por unos ojos azules, ni por un habano. Quiero que los niños de
mi tierra señalen el cielo cuando les pregunten: ¿Qué tan grandes son? que los
jóvenes sepan lo que vivieron sus padres, que tengan sus propios ideales, sin
que estos les impidan valorar la vida propia y ajena.
Quiero que mi bandera hondee libre en mi tierra y en otras,
quiero que mi gente se aprecie y tolere sin importar su color de piel o
partido. Quiero que en las escuelas compitan para ver quién es más feliz
haciendo lo que les gusta, en vez, de competir para ver quien roba más.
Quiero que los jóvenes no salgan con la esperanza muerta de
las universidades y piensen en largarse apenas reciban su título, quiero que los
guardias se deban primero al pueblo no a un gobierno o política.
Quiero que las clases bajas sean respetadas, pero que sean
educadas para superarse a sí mismas no para destruir a quienes tienen la dicha
de vivir mejor. Quiero que mi gente, mis símbolos, mi moneda sea ejemplo a
seguir en otras partes.
Quiero que mi país ayude a otros sin olvidarse de sí mismo,
unidad y libertad es lo que quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario