Ese momento cuando
llegas a cierto punto de astiamiento, donde todo pasa más lento, donde su
aburrimiento se convierte en tormento, donde los besos y los te quiero son solo
momentos, vagos recuerdos, donde el humo ya no quema y se lleva lo que te
atormenta.
Un cigarro más, un
whisky más otro día más. De ambulando en una escala de grises donde estás tan
triste que no percibes lo elocuente de tu mente, donde el papel te consume
antes de poder escribir, donde las cuerdas se oxidan antes de una melodía,
donde las formas pierden su gracia.
Esa frustración
constante de esperar y sin poder parar. Estoy corriendo sentado, estoy gritando
sofocado, estoy llorando con ojos cerrados, estoy tocando estando atado, estoy
cayendo mientras estoy parado. En fin, estoy ahí desolado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario