Cantaba solo en un bar:
Sociedad, sociedad cuanto asco mas vas a dar? sabiendo que él era parte de ella
y consiente de su escena se digno a tomar un poco mas. Un ser triste y perezoso
algo visualmente embarazoso con un potencial casi escandaloso canta sus rimas
acidas con mucho gozo.
Deleitando a su propio
ego que lo trata sin mucho apego. Encendió un cigarrillo y dijo unas cuantas
palabras que retuercen a mas de uno como un tornillo. A pesar que loco parecía
sabia lo que decía. Al compararse con ser tan asqueroso como el mismo, la
sociedad le sonreía para dejarlo con agonía en un bar con un poco de
melancolía.
Un mundo lleno de
licorerías mantiene a la gente con poca vida, en fin, desahogan sus penas con
la bebida. Aquel hombre se conocía y muy bien, eso parecía. Lo envidiable era
que en medio de su melancolía disponía de una sonrisa con rara alegría.
Una Hiroshima de ironía se plagaba en el bar ese día, algo interesante
ya que nadie andaba fuera de su razón ese día. El licor fluía pero no se
llevaba a nadie con su ida. Ese hombre concia lo malo de su vida y lo aceptaba
con mucha alegría, sabia que mientras de embriagaba muchos morían y mientras se
levantaba al día siguiente muchos caían. Injusticia de eso esta plagada esta
vida una desdicha que todo ser lucha hasta el final de sus días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario