Caminando en mi mente me encontré con tanta tristeza clemente, un dolor
que despedía un olor que trate de tapar con humo de cigarrillos creyendo alzar
un muro de ladrillos, a la presencia de mi conciencia me asome por la ventana
de mis ojos para ver los tuyos.
Estaba en otro sitio queriendo hablar contigo, pero estaba muy golpeado
he ido para decir algo que llevara el hilo. De esa situación solo logre
encerrarme en una habitación esperando salir y no verte por el balcón, que a
pesar que deseaba hablar, mi voz solo ayudaba a desalentar quitándome las ganas
de caminar y avanzar.
Al alejarme, la frustración me abrazo como un alambre asfixiándome y llenándome
me hambre dejando un pan soledad para alimentarme. En fin, sonreí para
alentarme, encendí un cigarro y continúe tambaleando, jadeando y lanzando unos
dados esperando que mi suerte apareciera en algún lado, me senté y deje todo de
lado. Escribí esto algo desorientado esperando que lo leyeras en algún lado.
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